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La Termoablación por Radiofrecuencia es un efectivo tratamiento para pacientes con várices

Dr. Daniel Mamani

na enfermedad prevalente en la actualidad corresponde a lo que comúnmente se denomina “varices” o “venas varicosas”, y que la Organización Mundial de Salud (OMS) define como dilataciones permanentes de las venas que, con frecuencia, son tortuosas.

Los factores de riesgo para su aparición son variados, ya que incluyen desde antecedentes familiares del paciente hasta el sobrepeso del mismo, o el hecho de permanecer muchas horas de pie; utilizar zapatos muy ajustados y con tacos; sedentarismo, etc.

El 20% de la población chilena padecería este tipo de trastorno circulatorio, sin embargo, a juicio de expertos en la materia, este porcentaje ha ido en aumento, ya que habría una suerte de postergación por parte de los pacientes respecto a esta enfermedad, ya que, por lo general, las personas no se preocupan mucho del cuidado de sus piernas o no consultan a tiempo cuando presentan problemas de salud.

Por lo menos, así lo piensa el Dr. Daniel Mamani Jaches; cirujano vascular de Clínica Elqui, quien sostiene que dicha estadística bordea el 30% en nuestro país, y que la relación de esta afección entre mujeres y hombres es de 4 a 1, es decir, que de cada cuadro mujeres que presentan várices, hay un hombre que sufre de esta misma enfermedad.

El especialista, titulado en la Universidad de Chile y con un magister en cirugía general en la Usach, considera que la termoablación por radiofrecuencia es un efectivo tratamiento para pacientes con várices.

Después de su formación de cirugía vascular en el Hospital San Juan de Dios, de Santiago, el Dr. Mamani se convirtió en uno de los precursores a nivel nacional en aplicar con éxito el tratamiento de termoablación por radiofrecuencia, el cual, a su juicio, conlleva muchos beneficios para el paciente.

 ¿En qué consiste el tratamiento de termoablación por radiofrecuencia?

Es un tratamiento ambulatorio, rápido y que tiene un post operatorio muy bueno, vale decir, el paciente experimenta escaso o nulo dolor. El alivio de la sintomatología es prácticamente inmediato. Tiene un altísimo rendimiento para los pacientes ulcerados y se realiza a través de micro incisiones, o sea, es una cirugía mínimamente invasiva.

A esto hay que agregar que nuestro equipo realiza el tratamiento en una sola sesión, debido a que no abordamos al paciente ni por segmentos ni por pierna. De hecho, le operamos ambas extremidades inferiores en un mismo tiempo quirúrgico.

 ¿Qué técnica utilizan, específicamente?

Usamos un eco-doppler intraoperatorio, con el que localizamos la válvula y vena enfermas a tratar, que ya habíamos detectado previamente a través del eco-doppler que le realizamos en nuestra consulta médica. De esta manera y mediante una microincisión, introducimos un catéter en la vena enferma del paciente, por la cual viaja hasta donde está la válvula que presenta complicaciones.

Una vez que llegamos a este sitio, disparamos la radiofrecuencia a 120 grados de temperatura, lo que produce una desnaturalización de las fibras de colágeno de la pared venosa, provocando un sello inmediato de la válvula y vena enfermas, con lo que el reflujo venoso desaparece.

Así, la vena enferma también se sella completamente. Terminado este procedimiento, nos dedicamos a retirar, con microcirugía, las várices que quedaron como consecuencia de haber tenido la válvula enferma.

Esto nos permite entender que las várices son consecuencia de haber tenido, por años, una válvula enferma. De allí la importancia de consultar precozmente cuando aún no hay várices, porque sí puede haber insuficiencia valvular.

 ¿Qué tan efectivo es el tratamiento en el sentido de eliminar para siempre las várices?

 No existe una fórmula perfecta para derrotar a esta enfermedad. Con nuestra experiencia de casi una década utilizando esta técnica y más de 20 años operando várices, sólo puedo decir que el hecho de ser ordenado y meticuloso, rigiéndose por protocolos estrictos de tratamiento y de técnica quirúrgica, traerá los beneficios esperados.

Es la única forma de lograr el éxito de la cirugía, haciendo hincapié en que el paciente debe poner mucho de su parte, siguiendo fielmente las indicaciones pre y post operatorias; concurriendo a los controles; y nunca minimizando el tratamiento al que fue sometido. Por lo tanto, el compromiso real de la persona intervenida es fundamental.

Pero insisto, los resultados son realmente muy buenos; motivo por el cual la radiofrecuencia desplazó casi por completo al láser. Clínicamente, los pacientes obtienen logros importantes desde el punto vista de su salud y en el plano estético.

Tampoco debemos olvidar el aspecto psicológico, ya que hay muchos pacientes que tienen su autoestima dañada por esta enfermedad, especialmente, mujeres que no han usado short o traje de baño durante bastante tiempo, producto de que les da vergüenza mostrar sus piernas. De hecho, uno de los objetivos de nuestro tratamiento es, precisamente, devolverle la confianza al paciente, para que tenga una buena calidad de vida o, inclusive, la recupere, si es que la perdió.

 ¿Pero hay alguna posibilidad de que vuelvan las várices?

Es bajísimo el porcentaje de recidiva, es decir, de que vuelvan a aparecer las várices en el trayecto operado. Esto, sobre todo comparado con el láser o técnicas como la safenectomía; que corresponde a una cirugía que se aplica hace 50 años.

Por ejemplo, nuestro equipo lleva cinco años trabajando en la Clínica Integral de Rancagua; donde, a la fecha, tenemos más de 550 pacientes operados con excelentes resultados. Lo mismo ocurre en Santiago, en que hemos tratado con radiofrecuencia otros 800 casos, sin mayores complicaciones, por lo que aquí en La Serena debiera ser igual.

Si bien nuestra técnica elimina por completo las várices, no ocurre lo mismo con las llamadas arañas vasculares, que no se resuelven con este tratamiento. Ahora bien, en el caso de que el paciente lo desee, igual contamos con la tecnología necesaria para borrar dichas arañitas, ya sea a través de escleroterapia o radiofrecuencia pulsada.

 ¿Cómo es el post operatorio de la termoablación por radiofrecuencia?

Una vez operado, el paciente queda con un vendaje especial por tres días. Después de eso, debe usar medias de compresión baja. Asimismo, alimentarse en forma normal, evitando los alimentos que provoquen constipación o estreñimiento, con el fin de no pujar al momento de ir al baño.

De igual forma, se recomienda no usar ropa apretada, ni fajas abdominales. También, resulta fundamental que el paciente baje de peso o, al menos, se mantenga, pero nunca deberá subir, ya que eso es muy negativo para su tratamiento.

Adicionalmente, es aconsejable realizar ejercicios en agua o bicicleta estática, evitando hacer deportes de rebote, como fútbol, tenis o maratón, por ejemplo. Sin embargo, ninguna de estas sugerencias cobra real sentido si el paciente olvida lo más importante de todo, es decir, que concurra periódicamente a los controles de salud indicados por su médico tratante.